
Él es un hermoso barco albino
En el que ella navegaba,
La llevó a conocer el orbe entero
Y cuando rebasaron el piélago
La dejó abandonada.
Ella está sola,
Sentada sobre un trozo de madera vieja
Que flota en la mitad del océano
Lleva en su garganta la luna ambarina muerta,
En sus manos las estrellas apagadas,
En su dedo a un dios dormido,
Y En sus pies la música callada.
Sus ojos son un oscuro lamento,
Su cuerpo es un desierto desnudo,
El sol quema sus cabellos
Y el garbo del mar hastía su alma.
Ella lo espera de regreso,
Sólo él sabe donde hallarla,
Pero no vendrá
Y el mezquino tiempo la hará una con la sal y con el agua.
En el que ella navegaba,
La llevó a conocer el orbe entero
Y cuando rebasaron el piélago
La dejó abandonada.
Ella está sola,
Sentada sobre un trozo de madera vieja
Que flota en la mitad del océano
Lleva en su garganta la luna ambarina muerta,
En sus manos las estrellas apagadas,
En su dedo a un dios dormido,
Y En sus pies la música callada.
Sus ojos son un oscuro lamento,
Su cuerpo es un desierto desnudo,
El sol quema sus cabellos
Y el garbo del mar hastía su alma.
Ella lo espera de regreso,
Sólo él sabe donde hallarla,
Pero no vendrá
Y el mezquino tiempo la hará una con la sal y con el agua.

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