lunes, 17 de diciembre de 2007

EL BUHO HABLA CON LA NOCHE

Los dibujos hechos a lapiz que ven a continuación son las ilustraciones de un cuento (que yo no escribí) pero que me pidieron el favor de que ilustrara... aquí los comparto con ustedes.
La idea general del cuento era que la noche estaba enamorada del buho y biseversa, pero la noche le dice al buho que ella no puede tener una relación con él porque es un imposible... y ambos quedan tristes... hermoso no? espero que disfruten los dibjos.

LA NOCHE


LA NOCHE LLORA


EL BUHO Y LA NOCHE


sábado, 15 de diciembre de 2007

CASA INTERIOR



















CIMIENTO

Debajo del debajo
Sostiene en su esqueleto
El peso de los pasos
Siendo pasado sepultado
Ha trascendido la muerte
Resistiendo las grieteas del tiempo
Que en cada segundo
Del segundo agotado
Esconden el presente


PUERTA

Postigo solitario
Sombra ciega del dolor
Hostil cadáver de madera
Bella durmiente del delirio
Frustrada enemiga del viento
Que la expone a la lobreguez

Puerta de eterna elegía
Prisionera de tu prisión


PISO

Eres como el orgullo
Sólido e inquebrantable
Hostil y siempre frío

Eres como el orgullo
Por tal razón
Te encuentras
Debajo de mis pies

PARED

Estéril y fría
Sepulta ambrosías
En su cuerpo sin boca
Testigo olvidado
De ojos eternos
Que hastiados de polvo
Esconden prudentes
Secretos de vida
Y secretos de muerte

Moneda de cobre
Con piel de oro arrogante
E interior de sangre

Moneda de cobre
Cual sello esclaviza
Las almas en dolo
Mientras su cara es bañada
Con el cálido y humillante
Orín de los perros

VENTANA

OH grietas del miedo
que espantan las sombras
y desvanecen el silencio
con la cálida aurora
y la fuerza del viento

Ojo delirante
que mira el adentro
y el afuera del tiempo

Ojo de ensueño
que abierto es la vida de la vida
y cerrado el cementerio de los sueños


FANTASMAS

Cuando la vida los sacó de su seno
La muerte nunca los llevó
A su próxima morada.

Quedaron atrapados
Entre el frío y las sombras
De las telarañas del tiempo.

Desde entonces,
Beben la sangre del recuerdo
Y se alimentan de utopías.

Deambulan con pasos delirantes
Por las habitaciones del silencio.

Cada segundo elevan un gemido infernal:

¡OH muerte, muerte!
¿Dónde te escondes muerte?
¡Sácanos de este cementerio sin tumbas!


TECHO


Habitas en el lugar más alto de tu ego.

Eres tan grande, tan grande,
Como débil eres,
Pues tu fuerza no resiste tu propio peso.

Eres tan grande, tan grande,
Como débil eres,
Por eso tu cínico cuerpo
Reposa su peso sobre otros cuerpos
Que no te dejan caer
Para que no se quebranten
Los huesos de tu alma.

Eres tan grande como tu ego,
Por ello te haz hecho uno con el polvo
Y con la caca de los cuervos.

TE ESCRIBO DESDE MI MUNDO…


Te escribo desde mi mundo,
Mirando los soles y las lunas
Que adornan mi cielo.
Desde el paraíso oscuro
Que está arraigado en mi alma,
Donde los pájaros cantan melodías
Que solo yo escucho y comprendo.

Te escribo, sentada en el jardín
Donde he sembrado flores y semillas
Que rocío con mágicas utopías, día a día,
Para que den un fruto dulce,
Apacible a tu paladar.

Te escribo desde las entrañas de la tierra
En la que he ahondado las raíces de mi alma.

Ahora, en este tiempo que solo está acentuado
Por el compás de mis segundos,
Te regalo la esencia de mis letras
Que se colman con la sangre de mi lápiz,
Para que conozcas el universo sombrío donde habito
Con mi conciencia y mi inconciencia.

El misterio de caer


Cae al fondo del tiempo Cae al fondo de ti mismo Cae lo más bajo que se pueda caer Cae sin vértigo
A través de todos los espacios
Y todas las edades
Vicente Huidobro



Desciende, desciende,como hojas en otoño, como las lluvias del invierno, cae, derrúmbate y siente como se quebrantan
aún los huesos del alma... húndete, húndete,
Como los peces en el agua,
Como los dedos en las trenzas,y cuando sientas la sangre que emana de tus pensamientos, levanta las manos al cielo cierra los ojos, haz un gemido largo, doloroso
Y déjate caer al fondo del piélago. Luego clama, con el corazón sublevado:¡¡¡Ya te conozco vida, te vislumbré cuando caía!!

POEMA A UN POEMA MUERTO


Te buscaba en cada hoja dorada de un árbol,
en los ojos de un niño
Aún enamorado de la vida.

Te buscaba en la inmanencia del sosiego,
en la sombra de las sombras,
En el sonido grácil del céfiro en una noche de invierno.

Te busqué en los parques
Llenos de columpios y risas,
en la tierra donde se esconden
las raíces de los árboles,
en cada pasillo de la vida.

Te busqué en los cementerios de los vivos,
y trágicamente, sólo allí te encontré.

FRENTE AL ESPEJO


En el primer momento veo lo vano que hay en mí, ese color de mi pelo, ese brillo de mis uñas, la ciudad iluminada que se esconde en mi ropa, los colores de mi cuerpo de arena. Luego de unos minutos, comienzo a pensar, empiezo a ser alguien.
De repente me veo hablando sola, reacciono y me pregunto:
¿Acaso estoy enloqueciendo? Pero veo los ojos del espejo mirándome con cierto brillo espiritual, solemne y vislumbro el momento
en que mi yo se me presenta

Entonces escucho los gemidos de mi alma recordándome quien fui, mostrándome quien soy y aclarándome que aún no soy ni la mitad de mí misma. Minutos después, veo una lágrima que cae semejante a la del niño separadode los brazos de su madre. Y me pregunto esa mujer del espejo, ¿soy yo?

NO LA HA SEPULTADO EL TIEMPO



Aquella melodía se gastaba en el silencio Y cada vez se hacía mas corta, Como si el tiempo la convirtiera En el agua que se evapora Con el beso del sol. Al repetirla, una nota se escapaba del compás, Mientras se deshacía en los segundos Y los segundos se perdían con ella. Melodía confusa y semifusa, Que camina por el tiempo Encorvando su columna. Melodía que se desvanece Aún en el eco infinito del recuerdo. Que se abre y se cierra A la par del corazón del hombre. Melodía que llora, clama, Gime y ama. Melodía que sangra y muere Sin sepulcro que la espere como próxima morada.

ALMA DE SAL Y AGUA


Él es un hermoso barco albino
En el que ella navegaba,
La llevó a conocer el orbe entero
Y cuando rebasaron el piélago
La dejó abandonada.

Ella está sola,
Sentada sobre un trozo de madera vieja
Que flota en la mitad del océano
Lleva en su garganta la luna ambarina muerta,
En sus manos las estrellas apagadas,
En su dedo a un dios dormido,
Y En sus pies la música callada.

Sus ojos son un oscuro lamento,
Su cuerpo es un desierto desnudo,
El sol quema sus cabellos
Y el garbo del mar hastía su alma.

Ella lo espera de regreso,
Sólo él sabe donde hallarla,
Pero no vendrá
Y el mezquino tiempo la hará una con la sal y con el agua.